El primer encuentro
Qué pasa en la primera charla
La primera charla dura cerca de una hora y sirve para ver si tiene sentido seguir. Pedimos que traigas los últimos tres meses de ventas, la lista de gastos fijos y una duda concreta. Puede ser un cuaderno, una planilla despareja o capturas del sistema con el que cobrás. Importa que se pueda leer juntos. Si algo falta, lo marcamos y seguimos con lo que hay.
Empezamos por que cuentes el negocio con tus palabras: qué vendés, a quién, cómo cobrás, qué te desvela cuando termina el mes. Después abrimos los números y buscamos lo que no cierra: un producto que se lleva horas y deja poco, un alquiler que se come el margen, un cobro que llega tarde y obliga a financiar a tus clientes. Hacemos preguntas simples y volvemos sobre lo mismo hasta que la foto quede nítida para los dos.
Al final de esa hora te decimos si podemos ayudar y con cuál de los acompañamientos. Si hace falta un diagnóstico más largo, lo proponemos. Si el tema es un trámite o un software, te decimos que no es lo nuestro y, cuando podemos, te sugerimos a quién consultar. Te vas con una nota de lo hablado y, si seguimos, con una fecha y un presupuesto cerrado antes de arrancar.